La piel cambia despacio, y también cambia de un día a otro por motivos que no tienen nada que ver con tu rutina. Trasnochar, una oficina con el aire seco, un cambio de estación o la luz de tu baño pueden hacer que tu piel se vea distinta el martes que el domingo.
Por eso una sola lectura, de cualquier herramienta o de cualquier espejo, significa menos de lo que parece. Progreso en VIPAD está pensado para la historia más lenta. Reúne los resultados y las valoraciones que registras con el tiempo y muestra qué ha cambiado, con prudencia sobre lo que puede decir y lo que no.
Una lectura, dos lecturas, una tendencia
- Un resultado es un punto de partida. Te dice dónde estás hoy.
- Dos resultados muestran un cambio, no una tendencia. La diferencia puede ser real o puede deberse a la luz.
- Varios resultados comparables a lo largo de semanas y meses empiezan a mostrar una dirección que merece la pena tomarse en serio.
Progreso aplica la misma lógica con sus propias palabras. Cuando describe una serie, indica que el cambio se basa en tus propios resultados comparables y que VIPAD no puede confirmar qué lo causó.

En la app
Progreso reúne tus resultados del Análisis de piel, tus seguimientos y tus fotos de antes y después.
Comparar el Análisis de piel a lo largo de los meses
Cada Análisis de piel da siete lecturas, cada una puntuada de 0 a 100: hidratación, rojez visible, textura, poros, grasa, ojeras y luminosidad. Cada resultado se guarda en privado en el Historial de belleza, y Progreso los compara a 1, 3, 6 o 12 meses.

Un resultado
Cada una de las siete lecturas de una tarjeta de resultado se convierte en una línea que puedes seguir en el tiempo.
Elige el periodo que encaje con tu pregunta. Un mes va bien para una rutina nueva. Tres o seis meses muestran el efecto de una estación o de un hábito constante. Un año entero te deja ver tu piel en invierno y en verano.
Para cada lectura, VIPAD te dice si mejoró, se mantuvo más o menos igual o se movió en la dirección menos favorable entre la primera y la última fecha. Si dos análisis se hicieron con versiones distintas de la herramienta, no se comparan, así que un cambio de método nunca aparece como un cambio en tu piel.
Sigue un producto durante 14, 30 o 60 días
Las lecturas muestran qué ha cambiado. No pueden decirte si el motivo fue ese sérum nuevo. Para eso, puedes seguir un producto que tengas, una rutina, un tratamiento o un objetivo, y elegir un seguimiento a los 14, 30 o 60 días.
Ese día, VIPAD te pregunta qué tal ha ido. Respondes con unos pocos toques:
- Ha mejorado, más o menos igual, ha empeorado o no estoy segura.
- Si seguirías usándolo y lo satisfecha que estás.
- Una nota opcional y una foto de antes o de después, también opcional.
¿Todavía no estás lista? Puedes posponer el seguimiento unos días u omitirlo, y no se registra nada. Tus respuestas son tu propio registro de lo que notaste, y ayudan a VIPAD y a Beauty AI a aprender qué te funciona.
Qué periodo elegir
- 14 días: suficiente para saber cómo notas un limpiador o una hidratante y si te molesta en la piel.
- 30 días: una primera valoración justa para la mayoría de los sérums, ya que la superficie de la piel se renueva a lo largo de varias semanas.
- 60 días: para objetivos más lentos, como la textura, un tono irregular o la luminosidad.
Fotos de antes y después
Los números ayudan, pero a veces simplemente quieres verlo. En Progreso puedes añadir una foto de antes y otra de después y verlas una al lado de la otra. Estas fotos son privadas y nunca se editan. Dos fotos juntas muestran una diferencia, pero no demuestran qué la causó, y VIPAD lo dice en la pantalla.
Mantén las condiciones constantes
Una tendencia es tan buena como las fotos en las que se basa. La mayor parte de la variación al seguir la piel viene de las condiciones que cambian, no de la propia piel.
- Mismo sitio, misma luz: ponte frente a la misma ventana, a ser posible a la misma hora del día.
- Misma piel: limpia, sin maquillaje, unos minutos después de limpiarla.
- Misma distancia y mismo ángulo: el móvil a la altura de los ojos, la cara entera en el encuadre y el pelo recogido.
- Momentos tranquilos: no compares una foto hecha después de entrenar o de una ducha caliente con una de una mañana tranquila.
- Un ritmo constante: un análisis cada pocas semanas basta para construir una tendencia.

Consejo
La misma ventana, el mismo ángulo y la cara limpia hacen comparables los resultados de meses distintos.
Nuestra guía sobre lo que un selfie puede decirte de tu piel explica con más detalle cómo preparar la foto.
Lee la tendencia con calma
Una lectura que se mueve unos pocos puntos entre dos fechas suele ser una variación normal. Busca una dirección que se mantenga a lo largo de varios resultados y léela junto a tus seguimientos. Unas lecturas de hidratación que suben durante tres meses, junto con un seguimiento que dice que tu crema nueva te ayudó, son una señal mucho más fuerte que cualquiera de las dos por separado.
Progreso describe cómo se ve tu piel, no tu salud. Beauty AI puede explicarte qué significa una lectura, pero si algo te preocupa, como una rojez que no se calma, la persona a la que debes preguntar es un dermatólogo.


